martes, 13 de marzo de 2012

EL MASTIN QUE PROTEGE AL LOBO Y AL OSO



El lobo, el mastin y el pastor. Un triangulo de conservación de la biodiversidad.

Hasta comienzo de los años 90, el lobo vio disminuir sus poblaciones en toda la península, despareciendo prácticamente de la Cordillera cantábrica. En esta situación los ganaderos abandonaron el cuidado diario de los rebaños frente a los lobos e incluso muchos lugareños que tenían otros trabajos, comenzaran  a tener rebaños de ovejas sueltos en montes comunales y solo los visitaban los fines de semana. Pero la recuperación de las poblaciones lobunas hicieron que la depredación sobre las ovejas y cabras aumentaran, lo que ha provocado que algunos ganaderos hayan vuelto a luchar contra el lobo mediante el uso de venenos.
Desde entonces, se viene produciendo una lenta expansión en zonas cerealistas de la meseta castellana y en las áreas más norteñas de la Coordillera, pero hoy día este proceso se ha ralentizado en el Sistema Ibérico meridional y el Duero oriental, entre otras zonas. En 2001 se estimaron en la Península Ibérica 254-322 grupos familiares (254 confirmados y 68 probables) distribuidos a lo largo de 140.000 km2, esto puede suponer una población efectiva de 500-650 adultos reproductores.





Las estimas del número de grupos parecen aceptables, pero no es sencillo comparar los datos de finales de de los 80 con los más recientes. Por ejemplo, en Castilla-León, se estimó la presencia de 158 grupos (125 detectadas más 33 "posibles") a principios de los años 90, y de 149 grupos ("107 seguros, 42 probables") en 2001.

LA PROBLEMÁTICA ACTUAL
Los daños causados a los ganaderos españoles se estiman en unos 700.000 € anuales, lo que para una población de unos 2.000 ejemplares significa un costo individual de unos 350 € al año por cada lobo. No obstante, estos daños al ganado se pueden reducir muy notablemente si se dispone de perros guardianes, mastines, que defiendan los rebaños.
Con la práctica desaparición del lobo en la década de los 70, gracias al uso común de venenos y lazos, también fue desapareciendo el uso de perros mastines para defender los rebaños. Gracias a las leyes y medidas de conservación hacía muchas especies de nuestra fauna salvaje, una de ellas la prohibición del veneno, las poblaciones de lobos se han vuelto a recuperar lo que ha aumentado los daños a los ganados.


Algunos ganaderos desacostumbrados ya al manejo de los rebaños con perros mastines vuelven, esta vez de forma ilegal, a colocar venenos poniendo en peligro a otras especies como el Oso, el Quebrantahuesos y otras especies protegidas.


LA SOLUCION: LA TRADICION
La gran capacidad disuasoria de los perros frente al lobo se explica por razones etológicas, ya que se trata de la misma especie, con costumbres idénticas y que compite por un mismo territorio, el de caza en el caso del lobo y el  pastoreo en el caso del mastín. La delimitación del territorio donde pace el rebaño por parte del mastín, con escarbaderos, marcas de orina y cagarruteros en lugares dominantes, constituye ya una importante defensa pasiva frente al lobo, que procura evitar esta áreas donde campean  numerosos y poderosos rivales. De forma activa, los mastines persiguen a los lobos competidores en un radio no demasiado alejado del rebaño, más o menos a un kilómetro de distancia, obligándoles a permanecer así en las zonas boscosas donde no suele penetrar el ganado.

Por todas estas razones, siempre hemos, sobremanera Jesús Garzón y yo mismo, hemos concedido especial atención a la selección y crianza de perros mastines. Para distribuirlos luego entre los ganaderos  más afectados por los ataque de lobos y oso. De esta forma se logra recuperar una cultura tradicional para la defensa de los rebaños, así como contribuir a la conservación de las especies salvajes protegidas por dos razones fundamentales.

1º Los ganaderos se convierten en los principales enemigos de la colocación de venenos, lazos y  cepos en sus áreas de pastoreo, ya que se podría matar a sus mastines.

2º Se minimizan los daños al ganado haciendo que los lobos tengan que depredar sobre los ungulados salvajes, evitando su degeneración y controlando a especies como jabalíes y ciervos que causan graves daños a la agricultura y a la regeneración del arbolado, así como especies como el Urogallo o la Perdiz Pardilla que crían en el suelo.

La crianza y selección de mastines para la defensa de los ganados es un proceso caro y complejo, que requiere colaboración y apoyo decidido por parte de los organismos oficiales responsables de la ganadería, la conservación  de las razas amenazadas y de la fauna silvestre y sobre manera de los propios ganaderos.


Las actuaciones concretas que desarrollamos  para fomentar los mastines entre los ganaderos se resume a continuación:
1) Selección y adquisición de ejemplares.
Se realiza visitando a los ganaderos que han conservado sus mastines de forma tradicional y que son incluso localmente famosos por la eficacia con que defienden sus rebaños del lobo y del oso. Tras el contacto se realiza la compra de varios ejemplares o en la inmensa mayoría de los casos el intercambio entre los propios ganaderos, siendo nosotros simples intermediarios que ponen en contacto a los ganaderos o facilitan el transporte de cachorrros
Este método permite conseguir mastines de  las mejores castas ganaderos, alejados de tamaños gigantes poco prácticos en el campo.


Los pastores prefieren perros de varios tamaños, desde los grandes machos que acompañan siempre en el medio del ganado, a perros más ligeros y rápidos que “mueven el monte” al más mínimo ruido y relativamente alejados avisan ante cualquier peligro. Especialmente los ganaderos de cabras prefieren mastines ligeros que puedan moverse con ligereza entre las agujas calizas.

2 ) Crianza de los Cachorros

Es uno de los aspectos más desconocidos y más importantes de la  educación de los mastines, pues es fundamental que a partir de los tres meses los perros crezcan ya con los corderos, cabritos o terneros que deberán guardar en el futuro.
De esta forma se consigue una perfecta integración de los perros con el ganado, acompañándole a todas partes y permaneciendo en actitud vigilante, sin que los animales del rebaño manifiesten ningún temor por el perro. Realmente le consideran de inferior rango jerárquico, debiendo por ejemplo ceder paso el perro al ganado en parajes estrechos. Es impresionante ver trabajar  a un grupo de mastines en un rebaño. Estos se distribuyen instintivamente para vigilar mejor, caminando siempre uno delante del ganado, otro detrás y los restantes a los lados en medio del rebaño. Al atardecer se suministra a los perros su comida junto al ganado y, exceptuando un pequeño saludo o caricia para que se acostumbren a la voz y a la mano, no se le permite nunca que acompañen al pastor, pues descuidarían el cuidado nocturno del ganado.
Conscientes de la importancia de conservar y distribuir mastines entre los ganaderos, para contribuir así a la conservación de las especies en peligro de conservación a la vez que se conserva esta noble raza y se ayuda al mantenimiento de la ganadería extensiva.
Tras más de 15 años  de experiencia en el trabajo directo con perros mastines en toda la Cordillera Cantábrica, hemos llegado a la conclusión de que a muchos ganaderos es mejor cobrarles una pequeña suma, los gastos veterinarios, para que se valore y se atienda en condiciones los perros.
Otra de las tareas que realizan los miembros de la asociación es el control de los ejemplares, haciendo un seguimiento de los mastines, tanto por si desarrollan enfermedades degenerativas como  por ver las condiciones sanitarias en que se mantienen. También es su momento se facilitaron ejemplares para las cubriciones y se mantiene especial atención a las mejores líneas de trabajo ganadero.



León, protegiendo las merinas en Burón, junto a dos careas leoneses.

METODOLOGIA
La única forma de conseguir disminuir los usos de veneno es implicar a la población local en el proyecto. La Asociación viene trabajando en todas la comarcas en torno a los Picos de Europa, principalmente en  las comarcas  cantabras, así como en la zona asturiana pegada a Cantabria.
El trabajo se realiza entregando perras y perros a los ganaderos actuales que mantienen ganaderías extensivas de ganado menor con el fin de que sirvan como perras madres de futuras camadas de calidad.
A la vez se realizará un trabajo de seguimiento de los animales, tanto de los entregados por la asociación anteriormente como de los que se entreguen durante este proyecto.
A los ganaderos se les visita un par de veces al año, dependiendo de los ataques del lobo, de las camadas o de las dudas que surjan en el manejo.
Después del nacimiento de cada camada se entrega al ganadero, desparasitadores para los animales y se vacuna a los animales. Para proceder al reparto de los cachorros entre el resto de ganaderos de la comarca.



  
OBJETIVOS

A)      Conservar y proteger las Especies silvestres de la Cordillera Cantábrica, en especial el Oso, Lobo, Águila Real, Alimoche y Quebrantahuesos.
B)      Ayudar a mantener una actividad tradicional que influye en muchos de los ecosistemas más característicos del área.
C)      Mejorar la calidad de vida de los pastores, ayudándoles a gestionar sus rebaños.
D)     Conseguir recuperar un sistema tradicional de explotación que ayuda a conseguir un modelo de desarrollo compatible con la conservación de la naturaleza, con el fin de que otros ganaderos vean los beneficios del sistema tradicional de cuidado del rebaño con perros mastines.

2 comentarios:

  1. Te doy la razón, y te felicito por la exposición de las ideas.
    Ojalá puedan llegar a buen puerto, por mi parte le daré toda la publicidad que pueda...me has hecho recordar una pequeña joya de mi biblioteca "Los Lobos de Morla".

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