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martes, 15 de enero de 2013

OSOS




Hace ya dos años editamos un libro titulado "La cultura del Tejo", donde el escritor Ignacio Abella, nos relataba todos los pormenores que nos unía a este árbol sagrado. Desde Leyendas, usos mágicos y totémicos, representaciones prehistóricas y medievales... al fin y al cabo una unión continua entre tradición y naturaleza.

Son precisamente estos campos del conocimiento, naturaleza y tradición, donde realizo la mayor parte de mi labor editorial. Muchas veces los trabajos son de un campo o de otro, pero en pocas ocasiones puedo mezclar estos dos componentes tan importantes para mí.

Pero en esta obra que os presento, creo que  lo hemos vuelto a conseguir. Jesús García hace a través de 382 páginas un completo recorrido por la presencia del oso, no solo en su vertiente zoológica y natural, sino también en todos los aspectos culturales donde aparece el oso, principalmente en Iberia pero también en otros lugares de Europa con referencias a su simbolismo en otras culturas más lejanas.

Especialmente destacados son los capítulos que se ocupan sobre las construcciones, leyendas, simbología en tallas y en carnavales. Y sobre manera es interesante como el autor va rastreando la presencia del oso en la cultura y va observando como cambian los modos y pareceres del pensamiento de cada época respecto al oso y sobre la naturaleza en general




Portada libro 

sábado, 11 de febrero de 2012

EL OSU. SIMBOLO DEL MAL

No hace muchos años, hace unos siete años escuche desde mi casa de Perrozo, unos campanos que me parecieron en la lejanía al soniquete machacante de los campanos de los carnavales de la Vijanera y de otras mascaradas populares a las que había asistido. Al preguntar en el pueblo, me comentaron que eran los Zamarrones que todavía se celebraban en el pueblo de Piasca. Al minuto me plante allí y me encontré para mi sorpresa a una familia del pueblo de los Cos, la familia Blanco, que todavía celebraba el último de los carnavales de invierno del Valle de Liébana. Solo cuatro zamarrones corrían a otros tantos mozos por los barrios del pueblo.

Después, me informe que no hace mucho, unos 50 años, estos carnavales se realizaban por todo el valle, moviendose de pueblo en pueblo andando disfrazados de osos, viejas, guardias civiles, zarramacos y del pobre oso siempre atado a su cadena, como símbolo del mal. Símbolo, paseado, golpeado y en muchos de los carnavales muerto, como representación del bien común que puede al mal

Al año siguiente me plante con un fotógrafo del Diario Montañes y llamamos a TVE en Cantabria, que acudió a gravar al último carnaval de la comarca. Para mi sorpresa, los vecinos poco a poco, decidieron recuperar este carnaval, apoyándose en amigos de los pueblos colindantes, bajando todos los años a correr por las calles de Potes.

El labarientu que poco a poco han ido formando los vecinos, ya agrupados en una asociación cultural, les ha permitido mejorar sus trajes y darse a conocer entre los vecinos de toda Cantabria y ahora entre otros pueblos de todo el norte donde se celebran fiestas similares.


Un oso navarro con cuernos y escoltado por 10 zamarrones, recorrió Liébana






Los vecinos y amigos de Piasca, cada año lo hacen mejor.


El abrazo del oso cántabro y el navarro fue cariñoso.







Desde Lugo vino este hombre cargando su preciso traje




Las mascaradas de Navarra acudieron a la cita con los zarramacos de Liébana

Así desde Zamora, León, Portugal, Galicia, Asturías, Cantabria y Navarra, se esta fomentado un maravilloso movimiento de recuperación de las mascaradas. Un patrimonio inmaterial con muchos seres y conceptos iguales, pero también con muchas peculiaridades que hacen de cada fiesta una verdadera joya.

La semana que viene tenemos en el Valle de Polaciones otro carnaval de invierno espectacular y que merece la pena ir a visitar y disfrutar