sábado, 10 de marzo de 2012

PALOMARES EN LA EDAD MEDIA


En la época medieval se establecen  los “Derechos de Palomar” altamente codiciados por las clases señoriales. Que como con cualquiera de sus bienes, o bien les explotaban directamente por sus súbditos o les arrendaban por una parte estipulada de los animales producidos.  La lucha de clases siempre ha estado presente, y en el caso de los palomares no iba a ser menos. Los más humildes veían en las palomas una importante fuente de las escasas proteínas, provocando muchas veces cacerías que mermaban los palomares y los ingresos de los señores, con los consiguientes pleitos.

Los palomares fueron un bien tanto en el campo y ciudades cristianos como musulmanes. Así Alfonso X el sabio entrega continuadamente tierras,casas y palomares en el reparto de la ciudad de Murcia

Gran importancia tiene en Murcia, la entrega a Pedro Martínez Solis que decia “Otorgamos a vos Pedro Martinez Solís, de parte de nuestro señor el Rey, lo palomar con la Arafulla de Aljucer, que el Rey moro dio a vuestro sogro, et don Gil et sus compañeros”, confirmando así que este palomar perteneció al último rey moro de Murcia
.

Tuvo la muralla de la ciudad de Murcia noventa y siete torres, que al perder su valor defensivo por el crecimiento de la ciudad y por su mal estado, fueron concedidas por los regidores para palomares. Conocemos más de cuarenta donaciones hechas por el Concejo para palomares, en el transcurso de los siglos XIV y XV, con la condición de que dichos torreones fueran reparados por sus beneficiarios. De la abundancia de palomares y palomos en estos siglos puede darnos una idea la prohibición del Concejo para que se siguiera extendiendo palomina en el puente sobre el Seguram (donde la llevaban sus dueños para que fuera molida por los carros y recuas por que él transitaban) por las dificultades que producían a los viajeros, al imposibilitarles el paso.

Tapioles. Palencia
Maria Carabaza Bravo, nos desgrana en su magnifico artículo “Las palomas en la agricultura andalusí” las distintas referencias aparecen en la literatura  agronómica de al-Andalus. Una de las primeras citas recogidas en este trabajo cita al agrónomo andalusí del siglo XII, Ibn al-Awwam :
“Sabete, que las palomas son de grande utilidad: que hacen compañía; que su granjería es necesaria; y que su uso es indispensable en la agricultura por la utilidad que hay en su estiércol para todos los frutos y tierras. Es la palomina indispensable, y no hay cosa que pueda suplirla, y una corta cantidad de ella hace que no sea necesaria mucha de otras estiércoles. Son pues muchas las comodidades, y muchos los provechos que hay en las palomas”
También da una serie de consejos de cómo administrar y construir el palomar:
“si quisieres que esten unos sobre otros – los nidos- en filas ciñendo la pared todo alrededor hasta llegar cerca de las dos tercias partes de ella ó tres de sus quatro, lo harás; lo qual es lo mejor, lo más fácil, y cómodo en su cuidadoso gobierno. Has de barrer dos veces al mes. Que las puertas y ventanas de los palomares miren á oriente para que entren á ellos los rayos del sol, los quales ciertamente les aprovechan; y que las palomas reposen en azotea ó encima del palomar para que les dé el cierzo”

miércoles, 7 de marzo de 2012

PALOMARES Lucio Junio Moderato


El primer tratadista hispano romano especializado en agronomía que nos habla de las palomas fue Lucio Junio Moderato Columela. Nacido en Cádiz, se trasladó a partir de los 30 años a Roma, donde escribio “De Re Rustica”.  En vez de comentar paso por paso las magnificas anotaciones preferimos reproducir aquí el texto que versa sobre la cría de las palomas hace dos mil años, y que escribe basándose en su experiencia agrícola en sus tierras originales de la Betica.
Libro VIII, capítulo VIII
"Del modo de engordar las palomas torcaces y de otras castas, y del establecimiento del palomar.
Recuerda. Soria

Por este mismo método se consigue poner muy gordos a los palomos, tanto torcaces como caseros; sin embargo, no hay tanta utilidad en cebarlos como en criarlos. El tener estas aves no desdice del cuidado de un buen labrador. Se mantienen con menos comida en los parajes que están lejos del poblado, en los cuales se les permite salir libremente, porque después vuelven a los sitios que se les señalan en las torres más altas o en los edificios más elevados, donde entran por las ventanas que se les dejan abiertas, y por las cuales salen volando a buscar su alimento. Sin embargo, durante dos o tres meses se les da comida que se ha tenido el cuidado de reunir para ellos; después ellas se mantienen con las semillas que encuentran en el campo. Pero esto no lo pueden hacer en los sitios inmediatos a algún poblado, porque caen en las varias especies de lazos que les ponen los cazadores. Se les debe echar de comer debajo de techado, en un sitio de la casería que no sea bajo ni frío, sino sobre un piso que se hará en un sitio elevado que mire al mediodía del invierno. Sus paredes, para no repetir lo que ya hemos dicho, se excavarán con órdenes de hornillas, como hemos prevenido para el gallinero, o si no acomodare de este modo se meterán en la pared unos palos, y sobre ellos se pondrán tablas que recibirán casilleros, en los cuales las aves harán sus nidos, u hornillas de barro con sus vestíbulos por delante para que puedan llegar a los nidos. Todo el palomar y las mismas hornillas de las palomas deben cubrirse con un enlucido blanco, porque es el color con que se deleita principalmente esta especie de aves, y también se han de enlucir por fuera las paredes, principalmente en la inmediación de la ventana, la cual estará colocada de manera que dé entrada al sol la mayor parte del día de invierno. Asimismo habrá una jaula bien espaciosa, rodeada de redes que no dejen entrar a los gavilanes, que dé acogida a las palomas que salgan a tomar el sol, y proporcionen a las que están en huevos o sobre los pichones la facilidad de salir del palomar, no sea que las fatigue demasiado la pesada esclavitud de una cárcel perpetua; ya que así que hayan volado un poco alrededor de los edificios, con la alegría que esto les da, vuelven con más ardor a sus pichones, que son los que las impiden alejarse mucho ni huir.

Torremormojon. Palencia

Los bebederos deben ser semejantes a los de las gallinas, que den entrada a los cuellos de los palomos que hayan de beber en ellos, pero no a los cuerpos de los que quieran bañarse, pues la humedad no es conveniente para los huevos ni para los pichones que se han de cubrir. La comida convendrá echársela a lo largo de la pared, porque casi siempre son éstas las partes del palomar que están sin palomina. La comida que les es más conveniente se cree es la veza o el yero, también la lenteja, el mijo, el vallico, y no menos la ahechaduras de trigo, y si hay algunas otras legumbres con que se mantengan igualmente las gallinas.
El palomar debe barrerse y limpiarse de tiempo en tiempo, porque cuanto más aseado esté, más alegre se muestra el ave, la cual es tan difícil de contentar, que muchas veces toma tanta aversión al palomar, que lo deja cuando se le presenta la ocasión de salir volando de él, cosa que sucede frecuentemente en los parajes donde tienen libertad de salir. Para que esto no ocurra hay un antiguo precepto de Demócrito que es el siguiente: Hay un especie de gavilán que la gente del campo llama "tinúnculo" (cernícalo), que acostumbra hacer su nido en los edificios; los pollos de esta ave se meten en ollas de barro, y estando todavía vivos, se cubren con tapaderas que se cogen con yeso, hecho lo cual se cuelgan estas vasijas en los rincones del palomar: esto les granjea tal amor a aquel sitio que nunca lo abandonan.

Santollo. Palencia

Para criar han de escogerse palomas que no sean viejas ni demasiado nuevas; aunque han de ser un cuerpo muy grande y ha de procurarse, si es posible, que los pichones que se han sacado juntos nunca se separen; porque si se han casado de esta manera hacen más crías. Si se separan, no se casarán con los de diferentes especies, como los de Alejandría y los de Campania, pues quieren menos a las palomas que les son desiguales; por lo tanto, no las pisan mucho, ni ellas ponen muchas veces. No siempre, ni por todos, se ha aprobado en el plumaje el mismo color, por esto no es fácil decir cual es el mejor. El blanco que se ve comúnmente en todas partes, no se aprecia demasiado por algunos; sin embargo, no se debe desechar en los que se tienen encerrados, pero se ha de desaprobar en gran manera en los que están en libertad, porque son fácil presa del gavilán.

Techo de Palomar. Peñalba de San Esteban


Aunque su fecundidad sea mucho menor que la de las gallinas, sin embargo producen mayor ganancia; pues no sólo hace al año ocho crías la paloma, si es buena madre, sino que llena las gavetas del amo si es de calidad. Así nos lo asegura el excelente autor Marco Varrón, el cual escribió que en su tiempo, más austero que el nuestro, solía venderse cada par en mil sestercios. En nuestro siglo nos avergonzamos de lo que sucede, ya que no se encuentra quién dé cuatro mil numos por un par de pichones. Aunque, a mi parecer, son más disculpables los que gastan una cantidad grande dinero por gozar de diversión, que los que apuran el río Faso de la Cólquida, que desagua en el Mar Negro, y los estanques escíticos de la Laguna Meotis. Ya en el tiempo presente eructan embriagados aves del Ganges y de Egipto.





Fuentecambron. Soria

Sin embargo, pueden cebarse aves en el palomar como se ha dicho, pues si hay algunos palomos estériles o de color feo, se engordan del mismo modo que las gallinas. Pero los pichones engordan más fácilmente debajo de las madres, y si cuando ya están robustos y todavía no vuelan les quitas algunas plumas y les quiebras las patas, y al mismo tiempo dando comida en abundancia a los padres para que éstos alimenten mejor a sus hijos. Algunas personas les atan ligeramente las patas, porque si se las quiebran creen que les causarán un dolor que pude hacerles enflaquecer, pero éste método en nada contribuye a que engorden, pues mientras se esfuerzan por desatarse las ligaduras no tienen sosiego, y con esta especie de ejercicio nada aumenta su cuerpo. La rotura de las patas sólo les causa dolor dos días, cuando más tres, y les priva de andar de aquí para allí".

La Riba de Escalote. Soria

viernes, 24 de febrero de 2012

PERRO LOBO II


Seguimos trabajando buscando más perros lobo en los valle del sur de Cantabria y norte de Palencia. Os adjunto varias imágenes para que observéis la diversidad de ejemplares y tamaños, según los usos para los que trabajan. Des simple guarda, carea de vacas o de ovejas.






Perro en Proaño. Campoo

Perra en Cabuerniga

Perra comiendose las pezuñas de una yegua, recortadas al  ser herradas.

Perra en Lerones. 

Perro en Lerones.

Perro en Rio Frio . Vega de Liebana.

jueves, 23 de febrero de 2012

PALOMARES


Estamos publicando un libro sobre los palomares en toda España y Portugal. Os adelanto aquí algunos de los capítulos





Fuentecambron. Soria.
Fuente Cambron. Soria
                            


Las palomas salvajes han criado siempre en las cuevas y cortados de toda Eurasía. Su domesticación pudo venir relacionado con el cultivo de cereales y la domesticación de otros animales hace unos 10.000 años antes de Cristo en el área de Oriente Medio. Es muy posible que tras depredar los nidos de las palomas en los cortes de terreno, nuestra primera gente discurriera imitar las condiciones de cría en los cantiles, generando cuevas artificiales mediante la adaptación de una simple pared al saliente del terreno. De este palomar adaptado a la roca a separar una edificación cercana al cantil, solo había un paso, y de este a acercar estos edificios a las zonas más pobladas, otro.

Las primeras citas de las palomas como parte del menú humano se realizan en el antiguo Egipto hace unos 3.000 años.

En la cultura griega las palomas son citadas con profusión en la literatura, pero no es hasta la llegada de los escritores romanos que comienzan a citar la cría de las palomas en Grecia, así el escritor Varro , coetáneo de Julio Cesar, en su De Rerum Rusticae  cita los palomares griegos:

“El Peristerión esta construido con la forma de una larga testudo con un techo abovedado. Tiene una entrada estrecha y ventanas de celosía tipo cartagines, o tan anchas como ellas, y rematadas con una doble celosía por lo que todo el lugar puede ser bien iluminado y ni las serpientes ni otro animal nocivo puede entrar”

Varro no cita los materiales con los que se construye los palomares pero describe que el interior de los muros han sido revestidos con un liso cemento.

No se sabe a ciencia cierta cuando comenzó en España la cría de las palomas y no sabemos con exactitud que pueblo introdujo la cría en España,  aunque seguramente su uso se generalizo con los romanos.

Villarrin de Campos.Zamora
Palomares y gansos en Villafafila. Zamora
                                                        

No sabemos con exactitud si los pueblos célticos prerromanos ya explotaban los palomares. La similitud de la forma redonda de las casas castreñas con algunos palomares de planta redonda, sobre manera  con los del área noroeste (gallego-berciana-asturiana) hacen que algunos autores, señalen su posible origen céltico.
La capacidad de adaptación y de hibridación de los romanos al llegar a nuevas tierras, hacía que los usos y costumbres locales fueran tomados por los nuevos conquistadores, utilizando lógicamente el barro más moldeable en las zonas sin piedra y está, junto a su técnica constructiva donde la hubiere.  


Palomar. Valladolid


La gran mayoría de los autores que han abordado la expansión de los palomares por Iberia están totalmente en acuerdo respecto al origen romano de su expansión, aunque personalmente creo que no hay datos suficientes respecto a los pueblos anteriores.
Los romanos en su amplio derecho domestico protegían todo lo que estuviera junto a sus casas:
"Sólo pueden ser cazados los animales salvajes o los domesticados que hayan perdido el animus revertendi o hábito de volver a la casa del dueño, como las palomas, ciervos, etc.; nunca los domésticos, como gallinas, caballos, etc. "
P. 345. J. Arias Ramos " Derecho romano. Parte general - Derechos reales. Obligaciones y sus clases". Tomo 1, 6ª edición. Editorial Revista de Derecho Privado. Madrid. 1954.

Serrada. Valladolid
Serrada.Valladolid
                                        



sábado, 18 de febrero de 2012

LA CULTURA MONCHINA

Una de las culturas tradicionales ganaderas que en mayor riesgo de extinción se encuentra en España, es el sistema tradicional de pastoreo que se realiza en los valles cántabros de Villaverde y Guriezo. Herederos de una tradición medieval que se desarrollo por toda Europa  y que solamente ha sobrevivido en estos valles y en menor medida en los vizcaínos de Carranza y los burgaleses de Mena. Todos estos territorios formaban las antiguas Encartaciones, con su cultura propia más próxima a la cultura popular cántabra que a la vasca o a la castellana.

El termino monchino, en la Cantabria Oriental significa de monte, y también es un adjetivo utilizado para las personas solitarias y poco sociables.

Aquí se cría una raza de vacas y caballos, los monchinos. Animales pequeños y duros que no son estabulados en todo el invierno y sobreviven en laderas de media altitud, desde el nivel del mar hasta los 800 metros en régimen de libertad absoluta. Antiguamente solo eran capturados cuando se les iba a marcar y a retirar los jatos o terneros.

Una o dos veces al año se juntaban los ganaderos de los valles para perseguir a caballo y con perros a las vacas. Estas se las iba llevando hacia los pueblos en donde las esperaban otros vecinos con perros villanos - una raza de perros de presa que se tiraban a las orejas y morros de los animales para derrivarlos.



En la actualidad las continuadas capturas de estos animales para ser controlados por los servicios veterinarios, hace que las vacas sean mas recelosas y en cuanto vean un perro villano, se conviertan aun en más esquivas y dificiles de tratar. Esto mismo hace que los ganaderos cada vez sean menos partidarios de echarles los perros y ya solamente se vean perros villanos en las puertas de las cabañas y cuadras, pero raramente corriendo tras el ganado. Es curioso que si para las razas de lidia del sur de España la Unión europea permita un trato especial por su difícil manejo, en este caso se tengan que seguir los mismos casos que en vacas mansas




La vaca pertenece al tronco bovino cántabro. De gran rusticidad, de tamaño muy pequeño, de fuerte carácter. Magnifica madre, esconde a los pequeños jatos o terneros entre los arbustos hasta que están completamente seguras de no ser observadas. Su coloración es muy variada desde las marinas, avellanas, bocinegras y atigradas
Toro y vaca, donde observamos las distintas coloraciones

Los terneros pesan 80 kilos a los seis meses. Las vacas son muy pequeñas pesando 150 kilos en canal y 200 los toros.


Los caballos son del mismo tronco que los otros caballos del norte peninsular: losinos, potokas y asturcones.  Pequeños, bravos y de capas negras y castañas. De escasa producción pero de gran resistencia y de poco gasto, al vivir en libertad casi todo el año.

Monchinos junto a Jito o monumento megalítico
Además de vacas y caballos en este área se encuentran amplios rebaños de ovejas carranzanas y lachas y de cabras pirenaicas de la variedad pasiega.




Las enormes plantaciones de eucaliptos están acabando con las praderías y áreas de campiña, acabando así con las zonas de mayor aprovechamiento para los ganaderos.

Las dos medidas de conservación más necesarias para proteger estas razas es prohibir el aumento de la superficie forestal, protegiendo los prados y praderías y conseguir que los controles sanitarios veterinarios les traten de manera especial, al igual que a otras vacas bravas, por su difícil manejo.

Curiosamente en este área se encuentra una de las mayores densidades de rapaces rupicolas del cantábrico con amplias poblaciones de Buitres Leonados y Alimoches.


Monchino entre eucaliptos




miércoles, 15 de febrero de 2012

LA CAZA DEL LOBO


Os adjunto aquí varias imagenes que incluimos en el libro titulado Monografía de los Picos de Europa publicado en 1922   por Jean Marie Hippolyte Aymar, Conde de Saint Saud y traducido por primera vez de forma integra por Carmen Laguna Caviedes y Luis Bocos Arias.

En estas espectaculares fotos se ve como los vecinos de Posada de Valdeón cazan a los lobos, mediante el uso del llamado Chorco de los lobos, tan común en las montañas de Cantabria, Asturias y León.

Tras dar una batida por el Monte Corona, se perseguía al animal hasta empujarle dentro del Chorco, donde era matado a pedradas y lanzazos.

También se ha recogido el testimonio de cuando el lobo ya estaba herido en algunos casos se introducían
 perros, principalmente mastines, para enseñarles a luchar con los lobos, y así les perdieran el miedo.

Merece la pena que leer la visión de este culto viajero que desde su primera visita en 1882 hasta la publicación del libro en 1922, visita con asiduidad, realiza fotografías y levanta planos de todos los Picos. 


Las fotos fueron cedidas para su publicación por el Ayuntamiento de Posada de Valdeón que a su vez las recibió de Virgilia Casares.




Los vecinos formando una tupida red para desviar al lobo hasta el Chorco

Curiosa representación, ya con el lobo muerto, de como  se mato a l lobo




Los vecinos, con el lobo en el suelo.



Estos lobos posteriormente eran paseados por los pueblos, con la tripa rellena de paja, pidiendo dinero o alimento para los cazadores, convertidos en héroes locales.

El libro lo podeís encontrar en todas las librerías y en la página www.cantabriatradicional.com y también se puede ojear una parte en la siguiente dirección http://issuu.com/editorialcantabriatradicional/docs/monografia_picos_de_europa?viewMode=magazine&mode=embed



CONCURSO MASTINES PICOS II



Ha habido varios amigos que me han indicado que no encontraban el Certamen de Cabra y Oveja de los Picos de Europa en la web de la Fundación Quebrantahuesos. Lo tienen colgado en la página www.pastoresdebiodiversidad.com,  donde también hablan de otros proyectos que tienen para apoyar a los pastores.

Las fechas suelen ser el primer o segundo fin de semana de noviembre, dependiendo de la celebración de la feria del Orujo. 




Concurso de Esquila, donde compiten parejas de hombres y mujeres de todas las comarcas de Picos de Europa



Tres cachorros repartidos entre los ganaderos. La actitud de los atigrados, que acababan de llegar de otro rebaño, nos muestran su carácter retraído.



Los ganaderos de cabra, normalmente gustan de perros más ligeros que los ganaderos de ovejas y vacas.