Vivencias del día a día por un mundo rural cambiante. Mezclando libros, autores, paisajes y paisanaje.
domingo, 19 de enero de 2014
El MASTIN, LOS PASTORES Y EL LOBO.
Buenas
Revisando archivos antiguos, he encontrado este vídeo de hace 8 años. Donde se resume el trabajo que llevamos realizando en Picos desde hace quince años. En pueblos donde la recuperación del lobo ha traído muchos problemas de conservación para otras especies por el uso de venenos. La reintroducción de mastines para cuidar los ganados, ha ayudado a los ganaderos y ha evitado el uso de venenos en el monte.
Espero que os guste.
jueves, 16 de enero de 2014
MITOLOGIA DE CANTABRIA
Quería compartir con vosotros algunos capítulos de un libro que acabamos de editar, y que yo , inconsciente de mí, me atreví a escribir, con el fin de divulgar una parte de nuestro patrimonio cultural. Aunque lo mejor de todo son las ilustraciones de Montse Rubio.
Empezamos con el PRÓLOGO
Mucha gente ya no cree en los seres y estares que nos acompañan día a día. Al migrar a las ciudades y dejar de ser paisanos -habitantes del paisaje-, dejamos en el campo una parte importante de nuestras creencias como pueblo. A la mayoría de los urbanos, los mitos ya nos suenan simplemente a cuentos infantiles, supersticiones antiguas y chifladuras de escaso interés.
Creo que tenemos que recuperar ese espíritu crédulo y recordar, cada uno, ese momento mágico que todos hemos vivido y que se escapa a la lógica; ese golpe de buena o mala suerte que siempre guardamos en nuestro corazón.
Casi todos los personajes que aquí presentamos tienen la capacidad de volverse invisibles o de camuflarse con gran facilidad, por lo que es muy posible que nos hayamos tropezado con ellos, alguna que otra vez, sin percatarnos. Para convenceros explicaré una serie de pequeñas vivencias propias o cercanas.
Yo mismo, sin llegar a ver al duende que lo provocó -seguramente por tornarse invisible- me llevé un gran susto al ver cómo se movía la tapa de una olla por el fogón de casa. A mis doce años, me quedé impávido y rápidamente salté de la mesa para levantar la tapa, lógicamente sin resultado positivo. Pero, ¿qué otra explicación podía haber? Ese trasgo que movió la cacerola me sigue acompañando al día de hoy y hace desaparecer mis llaves del coche con una facilidad pasmosa. Entonces, pido ensimismado al duende que todo lo encuentra que las localice y en la inmensa mayoría de las veces aparece mi mujer con las llaves y tan campante me dice: “lo tuyo es un caso”. Es fácil que a muchos de vosotros os pase lo mismo.
De hecho, ¿quién no ha salido de casa consultando el parte meteorológico, con un sol radiante y en medio del camino no se ha visto sorprendido por un tormentón de tomo y lomo, acompañado con el correspondiente refrito de truenos y centellas? Sin duda, un Nubero cabreado encabalgaba esa granizada que nos cogió a todos desprevenidos.
Podría seguir así con miles de ejemplos y traer miles de personas que aun a día de hoy creen en males de ojo, en buenas o malas suertes, en brujas, en fantasmas, en duendes, en hadas buenas… Incluso cada cierto número de años –cuatro normalmente– creen que alguien vendrá y arreglará este desaguisado.
La mitología, como otras muchas partes de nuestra cultura popular, tienen sentido mientras tienen un fin. Como veremos en este libro, todos los seres que describimos tienen o bien el fin de asustar o de tranquilizar a niños y a no tan niños, así como de explicar el porqué de sucesos que no tienen en apariencia explicación alguna.
Con esta modesta obra en el texto pero gran obra en la ilustración, los autores queremos aportar nuestro granito de arena para conservar un mundo insensato pero bello y simple.
Si los adultos perdimos la capacidad de creer, queremos pedir al menos que sigamos trasmitiendo a nuestros hijos las bondades y miserias del mundo a través de estos seres encantados, que explican de forma muy amena y entendible para los infantes las diferencias entre lo que es correcto y perverso, siguiendo una estética cántabra pero una ética universal de lucha entre el bien y el mal.
Por último, quiero dar las gracias a los verdaderos artífices de este libro. Primero a las personas que siguen creyendo y trasmitiendo a sus hijos los mitos de cualquier país, y especialmente del nuestro, y sobre manera a las personas que han documentado la presencia de estos mitos en Cantabria: Adriano García Lomas, Manuel Llano, Jesús García Preciados, Jesús Herrán, Gustavo Cotera, Juan Carlos Cabria, Enrique González y Mercedes Cano.
viernes, 10 de enero de 2014
EL LOBO EN CANTABRIA
Os dejo aquí alguna reflexión sobre la gestión del lobo en Cantabria, pero creo que es un caso que bien se podría generalizar a toda España. Es un artículo de opinión que me pidieron en el Diario Montañes a raíz de la matanza de 9 lobos en Liebana
¡QUE VIENE EL LOBU!
Desde niño me asustaron con el lobo. Las historias de ese animal
nos ponían los pelos de punta. Con los años, el primer artículo que publiqué en
una revista universitaria trataba sobre ‘El lobo en Cantabria’. Posteriormente,
en el inconcluso ‘Atlas de vertebrados de Cantabria’, intenté localizar alguna
pareja por montes campurrianos o lebaniegos. Cuando comencé a trabajar como
vigilante del Parque Nacional de los Picos de Europa, hice transectos para seguir
su presencia en ese Espacio Natural. Ahora estoy preparando un libro sobre lo
que ha significado el lobo en la cultura popular ibérica. Con esta «biografía
lobera» quiero mostrar que estas líneas no son fruto de un momentáneo disgusto.
El lobo ha sido, y es, una constante en mi vida.
Este mes pasado tuve la suerte de acompañar a varios criadores de
mastines, ganaderos y expertos en lobos ibéricos en una visita a pueblos de los
Picos de Europa, y aprovechamos para realizar entrevistas a los ganaderos que
sufrían daños por la presencia de lobos.
Como siempre, los pastores se mostraron como personas hermanadas con la naturaleza. Sus posturas no eran extremas, ni pedían el exterminio del lobo. Su postura era lógica y pausada. No eran pastores analfabetos. Hablaban del lobo con pasión, con miedo, con respeto, pero, ante todo, con lógica.
Quiero aclarar que cuando hablo de ganaderos me refiero a los que viven en exclusiva o de manera principal de la ganadería. No doy ese título a esos vecinos de pueblos o ciudades que tienen ganado, pero se dedican una vez a la semana –como mucho– a visitarlo en los puertos o fincas.
Como siempre, los pastores se mostraron como personas hermanadas con la naturaleza. Sus posturas no eran extremas, ni pedían el exterminio del lobo. Su postura era lógica y pausada. No eran pastores analfabetos. Hablaban del lobo con pasión, con miedo, con respeto, pero, ante todo, con lógica.
Quiero aclarar que cuando hablo de ganaderos me refiero a los que viven en exclusiva o de manera principal de la ganadería. No doy ese título a esos vecinos de pueblos o ciudades que tienen ganado, pero se dedican una vez a la semana –como mucho– a visitarlo en los puertos o fincas.
Los ganaderos «a tiempo completo» tienen una postura ante el lobo
mucho menos beligerante que las personas que tienen ganado como segunda actividad.
Ven al lobo como competidor, pero entienden que, como sus antepasados, deben
compartir el territorio con esa especie, controlándola, no exterminándola.
Algunos hablaban de cazar ejemplares jóvenes conflictivos, otros de retirar
cachorros y entregarlos a centros zoológicos.
Curiosamente, lo que acaba de pasar ahora con la eliminación de un grupo no conflictivo –con daños denunciados al ganado por 65 animales este año para una cabaña ganadera en este municipio de más de 6.000 animales –, puede traer un aumento espectacular de esos daños. El hueco que deja este grupo lo cubrirán ejemplares jóvenes inexpertos. Esta manada estable conocía su territorio al dedillo: cada paso de fauna, cada fuente de verano en la que beben los ungulados, cada lugar donde están los brotes tiernos de primavera que pastarán sus presas, cada espacio donde berrean los ciervos. Sabían hacer esperas para cazar animales silvestres, reduciendo los daños a las cabañas ganaderas.
Precisamente en los territorios que se quedan sin manadas estables es donde se concentra mayor número de ataques al ganado. En una manada no estable los ejemplares jóvenes se juntan en grupos divagantes a los que se añaden machos adultos errantes, sin territorio. Se asemejan a los chavales que salen de copas con el eterno soltero juerguista, que les guía en la noche y les enseña trucos malsanos. En Liébana llaman «lobadas» a los ataques de las manadas y a las salidas de juerga de nuestros jóvenes. Nos parecemos más de lo que pensamos.
Pero esta execrable matanza que acaba de tener lugar no es más que la punta del iceberg de lo que ocurre en el monte. Hoy en día, la escasa guardería de caza es incapaz de controlar a los cazadores. Es fácil esconder piezas en el monte y declarar la caza de un solo lobo o de seis jabalíes. Pero después aparecen, en el bar del pueblo o en fotos de internet, corzos, zorros, venados, y ¡nueve lobos!
Son los verdaderos cazadores quienes tienen que denunciar estas tropelías, y las declaraciones realizadas por el presidente dela Federación , Ignacio
Valle, calificando de delincuentes a estos furtivos, no hacen más que
dignificar su cargo y su afición. Sé de cuadrillas que regulan los desmanes de
algún miembro, pero conozco otras que miran hacia otro lado.
Curiosamente, lo que acaba de pasar ahora con la eliminación de un grupo no conflictivo –con daños denunciados al ganado por 65 animales este año para una cabaña ganadera en este municipio de más de 6.000 animales –, puede traer un aumento espectacular de esos daños. El hueco que deja este grupo lo cubrirán ejemplares jóvenes inexpertos. Esta manada estable conocía su territorio al dedillo: cada paso de fauna, cada fuente de verano en la que beben los ungulados, cada lugar donde están los brotes tiernos de primavera que pastarán sus presas, cada espacio donde berrean los ciervos. Sabían hacer esperas para cazar animales silvestres, reduciendo los daños a las cabañas ganaderas.
Precisamente en los territorios que se quedan sin manadas estables es donde se concentra mayor número de ataques al ganado. En una manada no estable los ejemplares jóvenes se juntan en grupos divagantes a los que se añaden machos adultos errantes, sin territorio. Se asemejan a los chavales que salen de copas con el eterno soltero juerguista, que les guía en la noche y les enseña trucos malsanos. En Liébana llaman «lobadas» a los ataques de las manadas y a las salidas de juerga de nuestros jóvenes. Nos parecemos más de lo que pensamos.
Pero esta execrable matanza que acaba de tener lugar no es más que la punta del iceberg de lo que ocurre en el monte. Hoy en día, la escasa guardería de caza es incapaz de controlar a los cazadores. Es fácil esconder piezas en el monte y declarar la caza de un solo lobo o de seis jabalíes. Pero después aparecen, en el bar del pueblo o en fotos de internet, corzos, zorros, venados, y ¡nueve lobos!
Son los verdaderos cazadores quienes tienen que denunciar estas tropelías, y las declaraciones realizadas por el presidente de
Y tengo la sensación de que buena parte de la polémica viene
potenciada por algunos cazadores. Al fin y al cabo se trata de imponer quién
mata en el monte, porque el lobo es un competidor que les roba «sus» trofeos.
Desde hace años, los miembros dela Asociación Tudanca
y el grupo ortros repartimos
mastines entre los ganaderos. El triángulo que forman el pastor a tiempo
completo, el lobo y el mastín es el único que permite conservar la naturaleza y
asegurar el trabajo de los ganaderos extensivos. Los mastines no eliminan los
daños, pero disminuyen su frecuencia y el número muertes por ataque. Quizá
fuera una buena manera de ayudar al pastor pagarle el pienso de los perros, o
sus seguros. No debe el ganadero ser el pagano de la demanda social por
conservar al lobo.
Desde hace años, los miembros de
Es curioso que los ganaderos se quejan más de las gestiones que tienen
que realizar por los trámites administrativos que por los daños del lobo. Si un
ganadero tiene la suerte de que le paguen el daño hecho a su cabaña, sabe que sólo
le van a pagar eso. Si echa cuentas, se desespera. Porque por cada ataque pierde
el animal y un par de días de papeleos, llamadas, idas y venidas. Así que muchas
veces ni se molesta en denunciarlo.
El lobo, pues, debe ser controlado mediante un Plan de Gestión del
Lobo, algo que no existe en nuestra región. La guardería y los agentes del
Seprona deben ser apoyados en su labor de vigilancia. Y, lo más importante, los
ganaderos tienen que recibir apoyo suficiente con ayudas indirectas a la
protección de su ganado, la rapidez en la gestión de los daños y el control de
los ejemplares lobunos problemáticos.
Nuestros políticos se lo deberían pensar. Ahora mismo en la página change.org, que aglutina las mayores peticiones sociales en internet, hay más de 80.000 firmas pidiendo que se deje de matar lobos en Cantabria. Muy mala imagen para una región que vende el turismo de naturaleza.
Nuestros políticos se lo deberían pensar. Ahora mismo en la página change.org, que aglutina las mayores peticiones sociales en internet, hay más de 80.000 firmas pidiendo que se deje de matar lobos en Cantabria. Muy mala imagen para una región que vende el turismo de naturaleza.
lunes, 8 de julio de 2013
LUCHA DE TOROS
Si la cultura del toro, es una realidad en toda España , incluida Cataluña, también es verdad que en cada región presentaba características especiales.
En las regiones ganaderas norteñas desde Galicia hasta Cantabria, la relación cultural tradicional con el toro y las vacas, era mucho más estrecha, estando los animales tan "sobados", tan mansos que muchos de ellos eran llevados de la oreja o del cuerno, como si fueran un perro.
El ganado muchas veces vivía bajo los habitantes de la casa y el contacto era diario.
Tras recopilar varias fotos antiguas sobre las peleas de toros en una región muy concreta de Cantabria, y recopilar varios relatos antiguos os voy a resumir someramente esta tradición que creo que se realizaba entre los valles por donde se extendía la raza de vaca tudanca. Así la hemos recogido en Valdeolea, Campoo, Cabuerniga, Liébana, Riaño y Cervera. El por que la vaca tudánca no es raza autóctona en Castilla y León, merecería otro artículo, cuando al día de hoy todavía hay ganaderos que la mantienen en muy bajo número de efectivos.
En este área se sigue manteniendo la tradicional transtermitancía del ganado de los valles hasta las montañas más frescas en primavera y verano. Al subir el ganado a los puertos de montaña, los toros de las distintas cabañas se peleaban por "torar" a las vacas, produciendo bajas entre los toros, si no estaban los pastores cerca.
La manera de que esto no ocurriera era simplemente reglarlo, estableciendo normas antes de subir el ganado a los puertos para evitar las peleas en las zonas de pastos.
Como era muy caro el mantener un toro por cada casa, los toros eran de propiedad comunal. Existía la cuadra del toro, o el prau del toro. Y también se realizaban varios trabajos destinados a mantener todo aquello que tuviera algo que ver con este animal. Así en las zonas de pastos donde se subían ganados de varios pueblos o concejos, primero se juntaban los toros para ver que animal era el fuerte y subiría esa primavera con las vacas.
Los piques y apuestas entre los vecinos de tal o cual pueblo eran un espectáculo, donde se intentaba que los animales no se dañaran, interviniendo en caso de heridas.
Curiosamente hay una zona de Peru, donde hay una lucha de toros muy famosa. Los toros de Arequipa. Según mantiene los investigadores locales, la tradición nace de los emigrantes españoles que llevaron esta costumbre hasta las tierras americanas.
viernes, 28 de junio de 2013
RESERVA BIOLOGICA CAMPANARIOS DE AZABA
He tenido el enorme placer de pasar un fin de semana en el hotel rural que gestiona la Fundación Naturaleza y Hombre en pleno Oeste Ibérico. La finca, junto a la raya portuguesa, es una magnifica dehesa salmantina salpicada por charcas y praderías. En el medio geográfico de las grandes extensiones de encinas de Extremadura y Salamanca.
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| Caballos retuerta |
La Fundación ha soltado razas autóctonas en régimen de completa libertad, campando a sus anchas por la finca. Se reproducen, mueven y mueren en completa libertad, formando parte de la cadena madura de un ecosistema que se asilvestra por momentos.
Las razas que se han soltado son Caballos Garranos y Retuertas así como vacas sayaguesas. Estos animales conviven con zorros, corzos, jabalíes, nutrias, conejos y un sin fin de aves como Cigüeñas Negras, Buitres Negros y Leonados, Aguilas Reales, Calzadas y Culebreras, etc ....
Para financiar este proyecto tan interesante han costruido un hotel rural, basandose en una típica casa charra de las dehesas con bellos arcos en el porche. Un lujo de casa donde merece la pena perderse, y donde los animales se han acostumbrando a la presencia humana y se acercan los zorros, rabilargos y jabaliés hasta la misma puerta del hotel.
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| Peonias entre robles |
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| Hides para fotografiar fauna. |
Además han realizado una red de hides donde se pueden fotografiar y observar a las especies más esquivas
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| Dehesas |
Las dehesas estan salpicadas de charcas llenas de vida
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| Caballos garranos |
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| Caballo Retuerta |
Además por si fuera pequeño el gustazo de la dehesa y su bicherio diverso, a veinte minutos esta Ciudad Rodrigo y a treinta la portuguesa Almeida. Dos ciudades amuralladas durante la guerra de la independencia, con unos cascos históricos bellos y bien conservados. Hacía tiempo que no disfrutaba de un fin de semana tan completo.
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| Cerdo Ibérico |
El único problema que tiene la Reserva y la comarca en general, es la comida. La única manera de sobrevivir es combinar sabiamente el bacalao de Portugal para desengrasar los embutidos ibéricos. Madre mía.
sábado, 22 de junio de 2013
COMO PLANTAR UN TEJO
El Tejo es una constante en mi vida y la cultura de la mitad norte de España. Desde hace veinte años he plantado Tejos por media Cantabria. También edite el libro de La Cultura del Tejo de Ignacio Abella. Una verdadera joya sobre la cultura botánica de todo el arco atlántico.
Recientemente en una visita con varios amigos a la Braña de los Tejos en Lebeña -Cantabria- me preguntaban como reproducir los tejos, así que recopilando de mi experiencia y en los libros de Ignacio Abella, en el manual del planta bosques de ARBA y en varios textos sobre reproducción vegetal, he realizado este texto.
Estas fotos son las imágenes tomadas por Jesús Monjas el día que subieron a proteger los tejos de la Braña de los Tejos en Liébana los voluntarios que coordina el grupo SEO- Cantabria
Hay dos tipos :
POR ESQUEJES - no te asustes que es la más fácil y rápida -
Epóca: lo mejor es realizar las estaquillas desde finales de noviembre hasta febrero aunque si se riega con frecuencia se puede hacer un poco antes o un poco después, pero siempre fuera de las épocas de producción de frutos o flores.
Hay que elegir los brotes del extremo semileños - mitad color madera (rama de hace una año ) y mitad color verde(rama nacida de ese año) de unos 20 -25 cm, que tenga un yema terminal, que le permita una vez que le plantemos tire hacía arriba con fuerza, ya que si elegimos sin yema terminal nos saldrán árboles que no tirán hacía arriba y se quedan achaparrados.
POR SEMILLA
Las semillas se recogen en septiembre-noviembre. Lo primero hay que eliminar la embuelta carnosa. A mano es un toston pués se pegan con facilidad a los dedos. Muchas veces se cojen las semillas que han excretado los pájaros justo debajo de los árboles pero como no se puede calcular que tiempo llevan bajo el árbol, baja mucho la fertilidad de la plantación.
Las semillas del tejo, sabedoras del tesoro que guardan en su interior, son dificiles de germinar- 2 o 3 años -, por lo que el que tenga prisa y quiera adelantar la germinación no le quedará más remedio que seguir este proceso:
Lo más simple es probablemente poner a calentar agua y echar las semillas en el momento en que está a punto de empezar a hervir. Se apaga el fuego y se dejan dentro del agua hasta que se enfría.
Enseguida se ponen a mojo en agua abundante. Se tienen así tres o cuatro días, cambiando el agua diariamente. Despúes se introducen las semillas en un sustrado de dos partes de arena fina y otra de turba en un recipiente cerrado y lo metemos por lo menos cuatro meses en la nevera, siempre húmedas. EN febrero marzo las sacamos a la calle y las sembramos a 3 cm. Lo ideal es si tenemos pequeños tiestos o bandejas de vivero con senos pequeños o medios, para facilitar su trasplante.
Un amigo me decía que otro buen método es dar los frutos a las gallinas para que se alimenten, y después rescatar las semillas de las heces. Yo no lo he probado y con mis gallinas pedresas no me atrevo.
También hay otros métodos con ácidos, pero son muy complicados.
Tener en cuenta que este árbol muere con facilidad por que sus raíces son muy sensibles, por lo que es importante cambiarlo de tiesto o jardinera a la tierra en cuanto penséis que puede quedarse pequeño el tiesto.
EN realidad es una pena ver muchos tiestos y jardineras en plena ciudad, que sabemos con toda seguridad que en pocos años se van a secar. Tendríamos que hacer una campaña o robo masivo para trasplantar esos tejos a los parques y terrenos circundantes para asegurar su futuro.
Cuando la planta tenga tamaño la pasamos a un tiesto un poco mayor y cuanto antes a tierra, pero pensad donde se coloca, tanto por pastoreo de ganado como incendios, y si la plantáis junto a un edificio, muro o carretera, hay que plantarla a una distancía mínima de 8-10 metros, pues son árboles muy longevos que merecen poder desarrollarse.
Manos a la obra y a plantar todos como locos.
jueves, 30 de mayo de 2013
FOTOS ANTIGUAS DE MASTIN. Mastines de campo. Mastines de Antaño.
Una de mis aficiones constantes es rastrear por todo libro de fotos antiguas que cae en mis manos, a los ejemplares de las razas autóctonas de toda España. Algunas fotos son verdaderas joyas, que nos muestran como han evolucionado las razas de ganado .
En el caso de los mastines nos enseñan que eran más diversos de lo que ahora reconocen unos y otros. Había perros enormes, perros ligeros, con pelo más largo, con coloraciones negras, blancas, pintas, marrones... con orejas colgando, con orejas insertadas más altas, etc....
La tradición y la necesidad buscaban carácter y eso tenemos que seguir buscando los amantes de los mastines y de nuestra cultura popular.
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| Navarro. Mastin con carranclas. Foto de Manuel Gutierrez Aragón. |
Navarro. Perro que cuidaba las vacas tudancas en Abiada. Campoo de Suso. Cantabria. Según su dueño, gano un concurso al mejor perro en una de las famosas Ferias del Campo que se celebraban en Madrid. No me supo precisar el año
Mastín negro. Años 50. Pertenecía a un rebaño trashumante que pastaba las sierras de Hijar, en Abiada. Campoo de Suso. Cantabria
Este pobre, no se ve muy bien si es un mastín o un perro de caza. Aunque en Zamora, donde nos dieron la foto, nos dijeron que era un mastin. También en la foto se pueden apreciar sus carranclas.
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